CAJA NEGRA
—¡Estamos perdiendo altura! Dios mío… ¡¿qué es eso?!
—No lo sé, Jesús. ¡No puedo estabilizar el avión! ¡Vamos a caer!
—Oh Dios… ¡OH, DIOS! ¡VIENE HACIA ACÁ! ¡ESTÁ SOBRE NOSOTROS!
—¡ESTAMOS CAYENDO! ¡CAYENDO…!
En ese instante, la conversación se detuvo abruptamente. Miré a mi acompañante con expresión atónita.
—Esta fue la última grabación encontrada en la caja negra del avión —me informó él —. Sus restos acaban de ser encontrados en la cordillera del Himalaya. Es un paraje completamente inhóspito.
—No hay supervivientes, ¿o sí?
—Eso es lo más extraño del asunto. Es que no hay un solo rastro de los pasajeros en kilómetros de la redonda. Nada. Es como todos se hubieran desvanecido, sin más.
Palidecí. ¿Qué fue lo que esos pilotos vieron en el cielo antes del accidente?